Un
poco de historia Aberri Eguna 1932
Un poco de Historia el primer Aberri Eguna (1932)
La
celebración tuvo lugar tras la instauración de la Segunda República
española. El nacionalismo catalán contaba con la celebración
de la "Diada" ya desde 1889 y el nacionalismo
gallego con el "Día de la Patria Gallega" desde 1919.
El
primer Aberri Eguna en 1932, congregó a 60.000 personas y fue
convocado en Bilbao por el Partido Nacionalista
Vasco el 27 de marzo de 1932, Domingo de Resurrección, y
consistió en una manifestación que partiendo de la plaza del
Sagrado Corazón, finalizó en la casa natal de Sabino Arana, Sabin
Etxea, rehabilitada en 1931 como sede del PNV en Bibao, donde Luis
Arana descubrió una placa conmemorativa del evento.
El
siguiente año, 1933, fue la ciudad de San Sebastián la que albergó
la concentración festiva con el lema Euzkadi-Europa, interviniendo
en el mismo José Antonio Aguirre y Telesforo de Monzón. En
1934 se celebró en Vitoria contando con la presencia de Manuel de
Irujo.
En
1935, durante el bienio radical-cedista, se celebró en Pamplona.
Sin embargo, la manifestación contó con la oposición del Gobierno
y de la derecha navarra y para conseguir el necesario permiso
gubernativo se debió cambiar su nombre por el de "Euzko Eguna"
(Día Vasco), así como su fecha de celebración, realizándose
diversos actos políticos y folclóricos en el frontón "Euskal
Jai" y en la plaza de toros. El inicio de la Guerra Civil en
julio de 1936, conllevó que no hubiera una celebración unitaria en
una localidad determinada, aunque se festejó la efemérides
realizando actos menores en diversos lugares.
Durante
la dictadura franquista (1937-1975) fue un evento
inicialmente proscrito en España y que sólo a medida que
transcurría el tiempo fue celebrándose, siempre como una jornada
reivindicativa y de lucha por las libertades. Sólo en el País
Vasco Francés, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, el PNV y el
Gobierno Vasco en el exilio siguieron manteniendo esta celebración.
En
1947 se produjo la primera concentración significativa, en Bilbao.
Poco después, el 1 de mayo, Vizcaya fue el escenario de una huelga
general en el sector metalúrgico, que también fue apoyada por el
PNV, que movilizó a unos 50.000 obreros y terminó con la ocupación
por parte del Ejército de Bilbao, cuatro mil detenidos y la
desarticulación de los comités locales de la Unión General de
Trabajadores y de la Confederación Nacional del Trabajo.
En
1963, por primera vez en la historia, un grupo exclusivamente
vascofrancés, Enbata, convoca una celebración del Aberri Eguna
al margen del PNV.
A
partir de 1964, las convocatorias se hacen ya en España, siempre
bajo presión policial. Ese año, la localidad elegida fue Guernica,
con una asistencia que desbordó las previsiones del PNV. En
1965, Vergara fue el escenario, con los accesos a la ciudad
cortados por la policía franquista, trasladándose a Vitoria el año
siguiente.
Ese
año, 1966, Euskadi Ta Askatasuna (ETA) efectúa su primera
convocatoria, en Irún y Hendaya. En 1967 se realizó
en la céntrica Plaza del Castillo de Pamplona, con severas medidas
de seguridad, finalizando con una carga policial y la detención de
más de 300 participantes. Otros hitos significativos de la
celebración son la celebración conjunta de EGI y ETA en 1969 o la
primera celebración conjunta celebrada en Bayona (Francia) en 1972,
con la asistencia, entre otros, del Partido Nacionalista Vasco,
ELA-STV, EGI, ETA, o Enbata.
A
finales de la dictadura y durante la Transiciónfue adoptado por
todos los partidos nacionalistas vascos y por los no nacionalistas de
izquierdas como fiesta de la patria vasca, o día nacional del País
Vasco, así en 1975, en Guernica, a la convocatoria conjunta
asistieron personalidades internacionales, siendo algunas de estas
también detenidas por la policía.
En
1978 se produjo una histórica convocatoria conjunta que reclamó
un estatuto de autonomía para el País Vasco. Tras las primeras
convocatorias conjuntas, a medida que se iba enrareciendo el ambiente
político en el País Vasco, estas se fueron rompiendo.
El PSE-PSOE dejó de celebrar el Aberri Eguna después de
la edición de 1979, aunque recuperara la fiesta de forma
efímera cuando se fusionó con Euskadiko Ezkerra en 1993.
Aberri
Eguna en el Centro Vasco de Caracas, es la comunion de cientos de
vascos en el dia de Pascua de Resureccion. Gracias a aquellos hombres
que desde Agosto 1940 comenzaron a proyectar e idear el Primer Centro
Vasco de Caracas, tales como Angel Aznar, LLari Ariño, Triki
Azpiritxaga, Aitor Elguezabal y Blas Garate
EL
PRIMER ABERRI EGUNA 5 DE ABRIL 1942 - CARACAS
Tras
3 años de la llegada de los primeros barcos a Venezuela, en 1942, el
día de inaugurar el primer Centro Vasco: Domingo de Pascua de
Resurrección, simbólicamente designado para festejar
Aberri-Eguna (Día de la Patria) desde 1932.
Desde
Agsoto 1940, comenzaron a idear y proyectar el primer Cenro vasco,
Angel Aznar,Llarri Ariño, Triki Azpiritxaga, Aitor Elguezabal y
Elias garate
El
primer domicilio del Centro Vasco estuvo de Velázquez a Cipreses N*
9. Los actos oficiales de inauguración se llevaron a cabo los días
4 y 5 de abril.Coincidiendo con la celebracion del Aberri Eguna
El
trabajo de organización lo inició un grupo de amigos, y pronto
trascendió a una primera reunión formal en el bar "Santa
Capilla", donde se redactaron los estatutos.
Cuando
las reuniones comenzaron a ser más nutridas, hubo que buscar un
local mayor, y (los vascos han preparado siempre sus organizaciones
cerca de una buena mesa) pasaron sus reuniones al "Txoko",
un restaurant de Juan de Léniz, cerca del templo de Santa Teresa,
donde fue elegida la primera directiva: Presidente: José María de
Echezarreta; secretario: José María de Barrenechea; tesorero:
Illari de Ariño; vocales: Ricardo de Goya, Ricardo de Leizaola,
Salvador de Urroz y Silvino de Mugarra.
Hay
una curiosa memoria de esta inauguración en que se dan detalles como
éste: "La directiva estudió al mismo tiempo la conveniencia de
celebrar un banquete; pero por razones expuestas por varios socios se
decidió celebrar un cocktail, ya que de tener lugar el banquete
quedaría al margen la inmensa mayoría de los vascos por el excesivo
costo del mismo, teniendo en cuenta la gran cantidad de invitados,
así como el carácter de los mismos. Y lo que se trata,
precisamente, en este día es de dar a la festividad un carácter de
verdadera fraternidad vasca".
Y
en otro lugar, después de describir los actos: "El número de
cocktails servidos gratuitamente fue de unos 1.200, no llegando su
costo a 200 bolívares; lo que refuerza lo acertado del acuerdo de
directiva de celebrar un cocktail en lugar del banquete".
Era
tan precaria la situación de los vascos todavía en 1942, que además
de tener que pintar la casa entre los socios y los mismos miembros de
la directiva, se vieron en la necesidad de reunir entre ellos unos
bolívares para adquirir las banquetas usadas que tuvieron como
primer mobiliario. Obliga al reconocimiento comprobar ahora, a la
distancia de 35 años de prosperidad, el entusiasmo que necesitaron
aquellos directivos para oponerse a los pesimistas y entrever las
cosas con el mínimo de sueño y esperanza necesario para desafiar la
lógica, porque después hasta tuvieron que obtener prestados algunos
pocos muebles de la Mueblería Lombao para salir del apuro de recibir
a los invitados:
General
Isaías Medina Angarita, Presidente de la República (nombrado
Presidente Honorario del Centro Vasco "en testimonio de
agradecimiento de los vascos por las atenciones recibidas de las
autoridades y pueblo venezolano"); Dr. Luis G. Pietri,
Gobernador del Distrito Federal; F. De Giulio Sánchez, Prefecto; S.
E. el Embajador de los Estados Unidos en Venezuela; Mr. Bret,
Secretario del Agregado Naval de los Estados Unidos; S. E. el
Embajador de la Gran Bretaña; Mr. Anderson, Secretario de la
Embajada Británica; Mr, Raymond Vis, representante de la
Francia Libre; Dr. Arturo Uslar Pietri, Secretario de la Presidencia
de la República; Eleazar López Contreras, ex-Presidente de la
República; Srta. María Edilia Valero, del Hogar Americano; Dr.
Enrique Aguerrevere, Ministro de Fomento; Dr. Ángel
Aguerrevere, Asesor Jurídico del Ministerio de Fomento; Dr. Rafael
Vera, médico de la Asociación Vasca de Socorros Mutuos; Dr. José
Izquierdo; los señores Long y Rixon, del Club Victoria; Mr. Stanley
Ross, periodista americano; Dr. Juan Iturbe; Sr. Alvarez de Lugo,
Presidente de los Boy Scouts; Sr. Antonio Arraiz; Sr. Napoleón
Arraiz, del Instituto de Inmigración; Dr. S. Gonzalo Salas,
"propugnador de la inmigración vasca", director del
Ministerio de Agricultura; Dr. Gerardo Sansón, director del
Instituto de Inmigración; Sr. Zozaya, Cónsul de México;
directores de los diarios "El Universal", "La
Esfera" y "El Heraldo"; director de la Radio Caracas;
director del Colegio La Salle; Sr. Aureliano Huertas; Dr. Aranguren,
ex-representante de Venezuela en Francia; Mr. John Lon-don; Mr. J. R.
White; Mr. Robert Bottome; Mr. William Coles; Mr. F. I.
Martin, y Sr. Manuel Matenzo. Excusaron su
asistencia, por hallarse ausentes, el ex-Presidente Eleazar
López Contreras, Dr. Gerardo Sansón, Dr. Enrique Aguerrevere y Dr.
Arturo Uslar Pietri. Asistieron, además, el Sr. Luis Churión,
Presidente del Hogar Americano; Sr. Faustino Enrique Moreno, Sr.
Froilán Anzola, sin contar la numerosa concurrencia de invitados
por amistad y relación.
Pero
cuando terminaron los actos, los directivos repararon en la situación
que se produciría si sus buenos amigos invitados regresaban a nuevas
visitas, como habían prometido y ellos deseaban ciertamente, y
decidieron comprar los muebles prestados. Lombao les concedió
el crédito a un precio de regalo. Si bien el crédito resultó
bueno, también el Sr. Lombao supo responder al cumplimiento, porque
aquellos muebles adquiridos hace quince años parecen aún nuevos en
la Secretaría del Centro Vasco actual.
Es
justo recordar aquí, con la minuta de una reunión de directiva de
aquellos días, la contribución de trabajo y materiales que hicieron
Adrián de Salútregui, Félix de Zubizarreta, Andoni de Borde y
Ricardo de Arrúe.
El
primer conserje del Centro Vasco fue Tomás de Duralde, quien atendió
todos los servicios inaugurales.
Con
el nombramiento del Presidente de la República como Presidente
Honorario se acordó designar Madrina del Centro Vasco a la señora
Carmen de Pietri en atención a su colaboración en las gestiones de
abrir sus puertas, quien después, por hallarse fuera del país,
delegó en su gentil hija, la señora Carmen Pietri de Pérez Dupuy.
La
bendición de los locales estuvo a cargó de Monseñor Hortensio
Carrillo, Párroco de Santa Teresa. Quedan numerosos testimonios
escritos de la simpatía y el calor que rodearon en Caracas a la
creación ae este primer centro de los vascos en Venezuela.
Hubo
una ofrenda floral en el Panteón, acto sencillo y respetuoso que la
prensa comentó, y José María de Eche-zarreta leyó después una
emocionante ofrenda escrita por Lucio de Are-chavaleta, que más
tarde fue recogida en un pergamino realizado por Andoni de Borde.
A
los tres meses ya el lugar era estrecho para su centenar crecido de
socios, y se encontró un local adecuado de Balconcito a Truco, donde
había además la posibilidad de construir un frontón. Hubo diversas
opiniones acerca de lo aventurado de salir a costear una casa
tan grande, pero continuó prosperando el espíritu de empresa de los
optimistas y se fue
por d juego de pelota y por una casa más espaciosa, y los
que tuvieron fe, triunfaron una vez más.
La
inauguración del nuevo local se llevó a cabo el día 31 de julio de
1942, festividad de Iñaki Deuna. Se trabajó día y noche
bajo la dirección de Andoni de Borde para construir el frontón,
que se financió (20.000 botívanesi mediante bonos reintegrables de
25 bolívares cada uno, que se terminaron de pagar religiosamente un
poco antes de mudarnos a la nueva casa de El Paraíso, donde está el
Centro Vasco en casa propia desde Aberri-Eguna del año 1950.
Esta
casa de Balconcito a Truco, con sus estrecheces, con su reducido
frontón del fondo, fue sin embargo el lugar donde se consolidó la
agrupación de los vascos en Venezuela y donde
más nos encariñamos. Aquí comenzó ya a tener su primer secretario
a sueldo (Moisés de Montoya); 'aquí llegó el Presidente Vasco José
Antonio de Aguirre en su primera visita a Venezuela después de
fugarse de Berlín, en octubre de 1942; aquí nació la revista
"Euzkadi', bajo la dirección del eminente científico
venezolano Dr. Juan Iturbe; aquí se creó también el Coro que
después se llamaría "Pizkunde", bajo la dirección de
Antón de Gárate (primera aparición pública en el Teatro
Municipal, invitado por la Asociación de Conciertos, bajo la
presidencia del Maestro Plaza, en 1942, con un éxito que obligó a
repetir); aquí nació Eusko-Gaztedi (Juventud Vasca) en junio de
1948 (primer presidente, Martín de Ugalde); también nació la
Sección Femenina, bajo la presidencia de Agustina Amunárriz de
Larrañaga; el Deportivo Vasco, a fines de 1944, bajo la presidencia
de Julián de Lizarralde, y la sección cultural "Gernika",
en 1948.
Pero
la casa estaba haciéndose pequeña; los vascos iban llegando cada
vez en mayor número y hubo que tener la visión optimista de un
nuevo traslado, pero esta vez de algo más importante que una simple
mudanza. Y la tuvo José de Elguezábal, el último Presidente
del Centro Vasco de Balconcito a Truco y el primero de la nueva sede
en El Paraíso.
La
casa de El Paraíso, levantada sobre 10.000 metros cuadrados de
terreno, con un frontón de pelota de 45 metros de largo, pudo
construirse gracias a la creación de la Sociedad Anónima
Inmobiliaria Euskalduna, constituida con acciones por valor de
1.150.000 bolívares. En la primera piedra, que bendijo el bien
querido Monseñor Lucas Guillermo Castillo, se depositó el documento
que dirá a otras generaciones el objeto de aquella construcción y
los directivos que lo llevaron a cabo.
Los
actos inaugurales se celebraron en la primera quincena de marzo de
1950, bajo la presidencia del Lendakari José Antonio de Aguirre, a
quien acompañaban, en tan memorable ocasión para los anales de la
presencia vasca en América, los también invitados de honor Joseba
de Rezóla y Jesús de Galíndez.
Este
buen patriota venía por primera vez a Venezuela y se despidió
después prendado de sus gentes y su paisaje. Jesús de Galíndez no
ha podido cumplir su deseo de regresar para este 15 aniversario. El
Lendakari sembró junto con él en los jardines de la casa vasca de
Caracas el retoño del Árbol de Guernica, y aquí, en la misma
casa que ocupamos
La
siguiente fecha destacada de la celebracion del Aberri Eguna en el
Centro Vasco de Caracas, coincidio con la Inauguracion
del Centro Vasco Caracas El Paraiso 5 de Marzo de 1950
Hace
diez años llegaron los primeros. La ikurriña en el asta de los
pesqueros, y la decisión en el corazón de cada cual. Lo habían
perdido todo en la lucha por su Patria y llegaban a tierra
desconocida. La misma que siglos atrás divisó Lakotsa y Lope de
Aguirre, la misma en que nació Bolibar. Hoy la fortuna de varios se
cifra en millones; pero la ikurriña sigue enarbolada en el asta y en
el corazón.
Una
fila alargada de gudaris y ezpatadantzaris esperaba nerviosa la
llegada del viajero. Había venido de lejos; lejos en el espacio, y
lejos en la historia. Venía, no de París donde ahora reside
exilado, sino de Gernika donde hace catorce años fue elegido
Lendakari por los apoderados de los pueblos vascos. Y los vascos de
Venezuela querían darle la bienvenida en su nueva casa
-Euzko-Etxea-, para enlazar el presente de venturas con el pasado de
lucha, para demostrar a todos que su decisión sigue siendo la misma.
Dos
días atrás, alguien se había permitido amenazarles con
represalias. Si eran "buenos chicos", el gobierno
franquista estaba dispuesto a enviarles nada menos que al embajador
Aznar -el famoso traidor a su pueblo y a cuantas causas abrazó-, y
hasta un puñado de dantzaris traídos en avión desde Madrid; pero
si eran malos, si eran malos, si invitaban a su Lendakari, perderían
toda ilusión de pasaportes y visados para visitar a sus familias
allá en el País Vasco natal. ¡Pobre hombre!. La respuesta se la
estaban dando aquellos verdaderos dantzaris, venidos diez años atrás
o nacidos en el trópico, que escoltaban electrizados al Lendakari
Aguirre por la Avenida Principal del Centro Vasco.
Con
él venía otro hombre. Casi todos le recordaban como fue un día:
alto y fuerte, enérgico, con voz de mando. Cayó prisionero en su
puesto de mando, fue a la cárcel con sus gudaris y fue condenado a
muerte; cuatro veces estuvo en capilla para ser ejecutado como lo
fueron otros de su misma celda; después dirigió la resistencia
clandestina... Aquel hombre, hoy de figura encorvada y rostro
torturado, pero siempre con sonrisa de optimismo, simbolizaba a los
hombres que no han cesado de luchar.
Y
juntos los dos, el Lendakari y el Jefe de la Resistencia, caminaron
hasta la puerta del Centro Vasco, donde el txistu les saludó con los
compases seculares del "Agur Jaunak". Como antaño, como
siempre.
"El
Paraíso" es el barrio residencial de más raigambre en Caracas.
Algún día le superarán los nuevos barrios que se están
construyendo hacia el Este, pero todavía conserva la superioridad
que le da la tradición. Y en su corazón, encaramada en la falda de
una colina, es donde los vascos de Venezuela han construido su
Euzko-Etxea. Un inmenso caserío diseñado por Miguel Salvador -el
hombre que está vasquizando la arquitectura de la futura Caracas-,
que se desborda en terrazas superpuestas hasta el frontón y los
jardines.
Aquella
mañana del 5 de marzo de 1950, terrazas y jardines estaban colmados
por más de dos mil vascos y amigos, llegados algunos del interior de
la República y aun de más allá de sus fronteras. Para asistir a la
misa y al izamiento de las banderas,
Allí
estaban todos. Desde el Dr. Gonzalo de Aranguren, Carmelo de
Elorriaga, Los Badiola, Aguirrezabala, Lizarralde y demás magnates
de la construcción; junto a los Olarso, Estornes, Carranza y Las
neskas de Euzko Gaztedi, soliviantadas por ese dinamismo trepidante
de Edurne Altuna.
Viejos
y jóvenes, ricos ya y quienes van camino de serlo, gastetxus y
emakumes. Y quizás más sonrientes que ninguno, los dos hombres que
hicieron posible la ejecución de aquella casa: José de Elguezábal,
el Presidente del Centro y el Dr. Luis de Bilbao, el
Delegado Vasco
Ocho
días duraron las fiestas, una semana con dos domingos. Y el público
siguió siendo fiel a la convocatoria. Lo mismo en las conferencias
culturales, que cuando se les llamó para exprimir los bolsillos. Su
generosidad fue digna de los hombres que han sabido triunfar. José
Antonio de Aguirre les habló de la historia vasca; y yo les hablé
de los vascos en América. El hombre del interior les narró la vida
en las cárceles y en la resistencia. Nicanor de Zabaleta acarició
para ellos el arpa con su mano maestra. Los dantzaris reprodujeron el
ballet de la ópera "Amaya" y las figuras de la mascarada
suletina. El orfeón Pizkunde de Antxon Gárate entonó motetes
religiosos a Jaungoikua, y cantó en euzkera las viejas melodías de
la raza. Los pelotaris inauguraron el frontón,
Una
semana que pasa pronto, aunque rindió al más fornido. Una semana
que quedará grabada en el recuerdo de cuantos |a vivieron. Una
semana, sobre todo, que emocionó a los viajeros que en su
peregrinación patriótica van conociendo tantos países y tantos
vascos esparcidos por el mundo,
.
El
5 de diciembre de 1949 la Junta Directiva del Centro Vasco acordaba
invitar a José Antonio de Aguirre a la inauguración de la nueva
sede . El 2 de marzo de 1950 Aguirre y Jesús de Galíndez, delegado
vasco en Nueva York, llegaban a Venezuela. En el aeropuerto de
Maiquetía son recibidos por el delegado Luis Bilbao; el presidente
del Centro, José de Elguezabal, y Gonzalo de Aranguren.
El
día 3 Aguirre ofrecía una rueda de prensa. Por fin, coincidiendo
con el Aberri Eguna, comenzaban los actos inaugurales. En estos
participan, además de Aguirre y Galíndez, Joseba de Rezóla, Andoni
de Arozena (en euskera) y el arpista Nicanor Zabaleta. El día 12,
coincidiendo con la jornada de clausura, se plantó un retoño del
Árbol de Gernika .
Palabras
del primer Lendakari de Euzkadi José Antonio Aguírre Inauguracion
Centro Vasco Caracas (El Paraiso)
En
tierras sujetas a la violencia, conocí el alma de América.
Errante y solo, sentí la angustia del que todo le falta. Seis meses
y medio estuve en países dominados por el nazismo, de los
cuales cuatro y medio en Berlín. y en esas horas de incertidum-bre,
de ansiedad y de angustia, pedí a las almas de América que me
instruyeran. Llevo en mi corazón no sólo la gratitud y la
admiración para el hombre que plasmó la más grande empresa de
Libertad, sino también una gratitud particular, exclusiva, para los
hombres de América y de Venezuela que en ese tiempo de inseguridad y
de zozobra que he apuntado me ayudaron a salvar lo que más
quiero: a mi esposa y a mis hijos. Gracias a un diplomático
venezolano y gracias al Gobierno y a las Autoridades venezolanas, mi
esposa con mis hijos, pudo salir de Europa, como la señora
viuda de Guerra, natural de la ciudad de Mérida, la andina ciudad de
Venezuela.
No
es éste el tema de mi conferencia. Quiero apuntar únicamente
que dentro del alma de todo vasco existe para Bolibar un fondo de
profunda admiración, respeto y afecto. Como libertador de
pueblos, como fundador de doctrinas magníficas que alumbrarán
un día en todo su esplendor, porque todavía la doctrina de Bolíbar,
no ha dado todo su rendimiento. Yo os hablo con esta emoción,
como vasco, hacia aquel que, sabiendo libertar pueblos, tuvo
pensamientos que están inscriptos en siglos de historia
nuestra.
Bolibar.
Su época, la del enciclopedismo, la deí liberalismo en la
conciencia y en las leyes públicas, la de la emancipación de los
pueblos sojuzgados. Su empresa, librar media América del yugo
español, reconstituyendo pueblos libres y prósperos.
Empresa
digna de quien llevaba sangre vasca en sus venas, continuación
de una historia de universalidad vasca.
Decir
que Bolibar, además de Libertador de América, fue defensor de
la fe de aquellos naturales, podrá parecer a algunos un
contrasentido.
A
este propósito, un recuerdo que
además de su actualidad tiene la fuerza de la prueba:
Corrían
los años de levantamiento independentista americano contra
la opresión española. Como en tales casos acontece, el poder
dominador aprovecha toda clase de recursos y personas para su
fin de avasallaje. Entre otros eran aprovechados los eclesiásticos
que, lejos de ser evangelizadores de una doctrina que es de todos,
eran propagandistas celosos del poderío español.
Bolibar
se dirige a Pío VII, y, en forma personal en veces, otras por medio
de embajadas, le ruega con todo el calor de un gobernante libertador,
que el clero español y españolizante de Venezuela fuera sustituido
por clero indígena, mejor conocedor del pueblo y más querido de él;
que los obispados fueran ocupados por americanos y, en todo
caso, provistos desde Roma y no desde Madrid, como acontecía en
virtud del regio patronato.
Pío
VII comprende rápido la magniiud del hecho expuesto por Bolibar y
cruza con él interesantísima, cordial y copiosa
correspondencia, recibe algunos de sus enviados y se dispone a
adoptar medidas en
consecuencia. Pero la dominación que no entiende el alto
lenguaje de amor que comienza a relacionar al Libertador de media
América con el Padre de todos los fieles, amenaza con romper con
Roma, mueve las Cancillerías europeas, maneja la intriga, sin
importarle que con ello ponga en peligro inminente la fe de las
nacientes Repúblicas suramericanas. Bolibar, para aquellos
"magnánimos defensores de la fe", es masón,
hereje y enemigo de la religión. . .
Sin
embargo, Pío VII da la razón a Bolibar, salta por encima de
cuantos obstáculos se le oponen y el sacerdocio elegido desde Roma
comienza a penetrar en el pueblo, al que por ser el suyo quiere y
comprende.
Es
la eterna lucha entre el poder despótico y la razón y el derecho,
sin que importe a su ceguera que de su actitud inicua pierda la
fe pueblos enteros. . . El caso se ha repetido en muchos pueblos, sin
que pueda exceptuarse a Euzkadi.
Palabras
de Jose Antonio Aguirre, en la nueva sede del Centro Vasco (El
Paraiso) de Caracas
Conferencia
dictada en el Centro Vasco de Caracas el 7 de Marzo de 1950 por el
Lic. Jesús de Galíndez. Inauguración del Centro Vasco.
Hace
pocos años, en una de esas reuniones que tanto gustan a los
norteamericanos, el chairman del banquete iba presentando a los
distintos oradores con sus títulos académicos de la Universidad de
Harvard, de la Universidad de Columbia, de la Universidad de Yale;
cuando le llegó el turno al patriarca de la colonia vasca de New
York, él mismo se adelantó para autopresentarse como "Valentín
Agirre, de la Universidad del Monte Sollube".
En
esta frase, al parecer jocosa, y que indudablemente demuestra el
profundo menosprecio con que Valentín Agirre juzga a todos los
intelectuales y más aún si son profesores, se encierra, sin
embargo, una de las razones de nuestra subsistencia como pueblo.
Porque, privados de Universidad y de enseñanzas propias, el vasco ha
tenido que reaccionar por encima de la cultura que le ha sido
impuesta en centros de enseñanza ajenos, para mantener su cultura,
su modo de vida, su espíritu, su tradición. La Universidad del
vasco ha estado en cada caserío, en cada aldea, en cada valle, en el
Monte Sollube.
Un
pueblo está caracterizado, más aún que por sus características
raciales, por su cultura, por su tradición, por su espíritu. La
cultura vasca tiene una recia personalidad a través de los siglos y
se ha proyectado ínter nacional mente.
Uno
de los campos en que esa influencia se hace sentir de una manera más
intensa es en la colonización americana.
Los
vascos llegaron a suelo americano siglos antes de su descubrimiento
oficial por Cristóbal Colón, aunque se limitaron a pescar el
bacalao y la ballena, sin pensar en hincar banderas que marcaran una
conquista. Ya en el Fuero de San Sebastián del año 1150 se habla de
la pesca de la ballena por sus marinos; y consta documentalmente la
presencia de los pescadores vascos en Terranova desde 1413,
probablemente estaban yendo regularmente a estos parajes desde uno o
dos siglos antes.
El
piloto de la expedición colombina en 1492 es un vasco, Juan de
Lakotsa (La Cosa para los españoles), que al mismo tiempo es
propietario de la nave almirante, la "Mari Galante",
rebautizada como "Santa María"; también son vascos la
mayoría de los tripulantes de esta nao. Desde entonces no faltan los
vascos en ninguna de las expediciones descubridoras. Sebastián de
Elkano da la vuelta al mundo por vez primera en 1519-21. Urdaneta y
Legazpi colonizan las Islas Filipinas en 1564-5.
Es
curioso observar que los vascos no proporcionan conquistadores, sino
colonizadores. Es decir, los hombres que vinieron al Nuevo Mundo
no a conquistar fáciles riquezas, sino a crear nuevas riquezas, a
incorporarse a la vida de este continente, y con el transcurso de los
siglos a constituir las futuras repúblicas americanas.
Los
primeros colonos del Nuevo Mundo son los que deja Cristóbal Colón
en el Fuerte Navidad; cuando al siguiente viaje regresa y encuentra
la fortaleza destruida y sus hombres muertos, se echa la culpa a los
bizkainos que pelearon entre sí "por el oro e las mujeres".
Años más tarde, el gipuzkoano Hernando de Cebara es el primer
europeo que se casa con una princesa india, con Higuemota, hija de la
reina de Jaragua Anacaona. Más tarde, Irala funda Asunción de
Paraguay en 1538, Legazpi funda Manila en 1571, Garai funda Buenos
Aires en 1580, Zabala funda Montevideo en 1724.
Los
tres grandes problemas que provoca la colonización americana son
luchas por la libertad; y en ellas ocupan siempre papel protagonista
los vascos.
El
primer problema es el de la esclavitud de los indígenas. Su gran
defensor es el dominico vasco Francisco de Vitoria, que desde su
cátedra de la Universidad de Salamanca pronuncia la Relectio de
Indiis, que, a la vez que defiende la libertad de los indios
americanos, sienta las bases para el futuro Derecho Internacional.
El
segundo problema es la revuelta de los primeros colonos contra los
poderes omnímodos de gobierno que los reyes habían concedido a los
descubridores y conquistadores. Esa revuelta surge en la Isla
Española, donde el vasco Adrián de Muxika secunda a Roldan en su
protesta contra los hermanos Colón. Y culmina en México, donde el
obispo Zumarraga se enfrenta a conquistadores y oidores, a la par que
defiende a los indígenas.
El
tercer problema será la futura independencia de los países
americanos. Aunque ésta tenga lugar a principios del siglo XIX,
su primer estallido lo dirige el vasco Lope
de Agirre el año 1560, desde el corazón del río Amazonas. Su
figura ha sido denigrada por los escritores al servicio de Felipe II;
pero, pese a los tintes sangrientos que
aureolan su gesta, hay que reconocerle la gallardía de haber sido el
primero en proclamar la independencia del Perú y declarar la guerra
contra el rey de España.
Con
estos antecedentes no es extraño que los vascos se incorporen
plenamente a la gesta independentista desde México a la Argentina.
Esa participación vasca llega a su cumbre con la figura del
venezolano Simón Bolibar, por cuyas venas corría la sangre vasca.
Su obra es genial como libertador de naciones, pero quizás tenga aún
más valor profético en su espíritu panamericanista, cuando en
plena campaña convoca el Congreso de Panamá. Frente a la doctrina
de Monroe, que es más bien de carácter negativo y egoísta, la
convocatoria de Bolibar supone un ímpetu positivo y altruista de
colaboración internacional, que un siglo más tarde llegará a
plasmarse en las realidades internacionales y panamericanas que hoy
vivimos.
Todo
esto tiene una honda raíz en la manera de ser, en la tradición, en
la cultura vasca. El vasco que corre por el mundo lleva consigo el
mismo espíritu de los vascos que quedan en Euzkadi. Y que en
aquellos siglos practicaban una democracia ejemplar a través de sus
Juntas seculares.
Los
Fueros vascos, que hoy son símbolo, en realidad fueron tan sólo
expresiones históricas de la lucha mantenida por los vascos para
mantener sus instituciones tradicionales y consuetudinarias de
libertad. El primer Fuero, el de Nabarra de 1237, corresponde a la
Carta Magna inglesa de 1215; ambos documentos suponen el triunfo
democrático frente al absolutismo real que se impone en el resto de
Europa. Y esos Fueros, a más de recoger parte del derecho
consuetudinario vasco, crean a veces nuevas instituciones para mejor
defenderlo.
La
institución del "babeas corpus" está redactada en el
Fuero de Bizkaya de 1452, dos
siglos
antes del "bilí" inglés de 1679. Todos los Fueron vascos
declaran que las órdenes reales que no hayan sido aprobadas por sus
Juntas, es decir, su Parlamento, "serán obedecidas, pero no
cumplidas"; máximas garantía de la soberanía popular. La
misma disposición de que todos los vascos son nobles fuera de
Euzkadi es la proclamación de su igualdad absoluta; porque es un
precepto que se establece a fines de la Edad Media, cuando los vascos
que no reconocen la distinción de clases llegan a países donde los
nobles tienen privilegios sobre los plebeyos.
Hoy
los vascos han perdido sus instituciones políticas y, pugnan por
recobrarlas. Pero conservan su cultura, y dondequiera que estén
reaccionan como lo hicieron sus antepasados. Esa es la actuación de
los vascos en Venezuela y en toda América.
Es
más, pese a la opresión y al exilio, sus instituciones
reprensentativas mantienen una vida internacional activa. El Gobierno
Vasco y los organismos vascos se han visto representados en Congresos
internacionales, como el organizador de la futura Unión Europea; en
las mismas Naciones Unidas se ha hecho presente su actuación. Que
casi siempre insiste en el matiz cultural. Así, recientemente, el
Departamento de Información de las Naciones Unidas ha editado un
documento en lengua vasca: la Declaración Universal de Derechos
Humanos.
Voy
a terminar como empecé, recordándoos otra frase de Valentín
Agirre. Se jactaba un día ante él cierto profesional de la
política, alardeando de facultades oratorias, y don Valentín le
cortó diciendo: "También los canarios y los jilgueros te están
cantando todo el día y nada te disen".
Vascos
de Venezuela, vascos de América entera. No seamos canarios ni
jilgueros. Nos lo exigen los vascos que, encerrados en la jaula del
franquismo, no pueden ni tan siquiera cantar.
Extracto
de la conferencia dictada en el Centro Vasco
de Caracas el 7 de Marzo de 1950 por el Lic. Jesús de
Galíndez.
Inauguración
del Centro Vasco. Marzo, 1950.
Compilacion
Edicion y Publicacion
Xabier
Iñaki Amezaga Iribarren
Editorial
Xamezaga
www.scribd.com/xabieramezaga
@xabieramezaga
